procrastinar

La definición de la Real Academia Española es diferir o aplazar.

 

Dan Ariely menciona que “en un perfecto mundo racional, la procrastinación nunca sería un problema”, ya que simplemente revisaríamos los valores de nuestros objetivos a largo plazo, los compararíamos con el placer inmediato y entenderíamos que tenemos mas que ganar a largo plazo si sufrimos un poco en el plazo corto. Pero esto no siempre funciona así. La mayoría de nosotros preferimos la gratificación inmediata sobre los objetivos a largo plazo. Y así es como vamos dejando cosas para mañana, para pasado, para después.

 

Me parece que es importante explicar la diferencia entre aplazar y procrastinar. Aplazar una actividad es resultado de tomar una decisión basada en cuándo es el mejor momento para hacer algo y, normalmente, nos sentimos bien al respecto. Procrastinar es no iniciar o no terminar una actividad, pero que al hacerlo nos genera un sentimiento negativo, por ejemplo de carga o de ansiedad. Algunos académicos coinciden en que procrastinar es dejar algo para mañana sabiendo que será perjudicial y puede ir en contra de nosotros mismos.

 

Las tareas que procrastinamos son de todo tipo e importancia:

 

  • Tareas cotidianas: Ir a la tintorería, llamar a un técnico para una reparación, arreglar la bodega, cambiar el foco fundido, limpiar nuestros correos electrónicos.
  • Cuidado personal: Ir al médico, empezar a hacer ejercicio, cambiar algún hábito que nos está haciendo daño (fumar, dormir poco o mal, algún tipo de comida).
  • Carrera profesional: Estudiar, tener la “plática importante” con nuestro jefe, buscar un trabajo que nos satisfaga más.
  • Con los demás: Cumplir compromisos, hablar de lo que no nos gusta o nos está haciendo daño, terminar, frecuentar o retomar.

 

Y podemos tener muchas razones para no realizar determinadas actividades: “no tengo tiempo, no tengo dinero, cuando las cosas estén mas tranquilas, cuando logre organizarme”, etc. Pero en general, éstos son sólo pretextos para no hacer lo que tenemos que hacer.

 

Lo que está claro, es que para la mayoría de las personas, procrastinar puede provocar insatisfacción, inseguridad, frustración, enojo, etc. y por eso es importante disminuirla lo mas que podamos.

 

¿Qué hacer?

 

  • Empieza por revisar tu lista de cosas por hacer, ¿Es realista o le has agregado demasiado?.
  • Escribe lo que tienes que hacer, establece prioridades (no todo puede ser urgente) y ponles fecha de acuerdo a tus posibilidades y necesidades.

 

Para llevarlas a la acción, genera una palanca: piensa en lo que te ocasionará seguirlo postergando y lo bien que te hará sentir el haberlo realizado.

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